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La búsqueda de la buena salud mediante la adopción de buenos hábitos se logra con lo que está a nuestro alcance. El conocimiento para darle sentido a nuestros hábitos (en otras palabras, la educación) no es siempre nuevo; lo que resulta novedoso es la filosofía de aprender y aplicar conocimientos esenciales para lograr y mantener una buena salud de por vida.

La noción actual de bienestar está dirigida hacia un estado de satisfacción poco duradero. La exigencia por lograr una imagen excelente, el reconocimiento de los demás y el éxito deseado, nos ha llevado a escoger los caminos más cortos (y no siempre los mejores) para lograrlos. Esto da como resultado un bienestar efímero; volvemos a subir de peso, nos cansamos en el trabajo, nos deprimimos porque no nos sentimos apreciados y además nuestra salud se debilita día a día. Todas las prácticas extremas en nuestra alimentación y en nuestra actividad física carecen de bases sólidas pues no nos permiten estabilizarnos. Sólo la práctica de buenos hábitos, no de dietas ni ejercicios o actividades temporales, es el único camino al logro permanente de nuestra satisfacción y de nuestra salud.

La solidez científica permite distinguir al mito de la realidad. La ciencia moderna nos ha brindado la oportunidad de conocer por qué ciertos hábitos nos benefician o nos dañan. La adopción de prácticas sin respaldo sólido normalmente muestran el lado negativo a corto plazo. La modificación de hábitos con criterio, constancia y convicción nos brindan resultados paulatinos pero permanentes.

Pon a prueba tu conocimiento y experiencia en hábitos saludables y completa la información de nuestro cuestionario.